El 21 de diciembre es un aniversario más de la Academia Porteña del
Lunfardo fundada por José Gobello y otros cófrades en el año 1962, en
adhesión les envio algo de mi producción. Perdonen los que no entiendan
algunas palabras.
Pianté de mi porteña ciudad de Buenos Aires,
con mis treinta pirulos cargados a babucha
zarpaba embelezado sin canas en la trucha.
Fue un espiro feliz sin broncas ni desaires.
Vine a buscar trabajo, jeteando algún laburo
la yugué en cañerías, la hice de minero,
me casé, tengo un bulo, acamalé dinero.
Con media vida a cuestas, ya no le pego duro.
Atrás quedaron Boedo, Caballito, Retiro,
la caye Rivadavia, de vidrieras coquetas,
subterráneo, un gomía, aquel feca, algún yiro.
Ese tango de viernes, con minas bien shushetas.
Hoy la roco en el sur, porque vivo y respiro,
el tovien de tus tierras, la paz de tus mesetas.
Maro Briagaza
|