Poesia por un cuento
Tal vez porque considero que no hay otra manera de estar allí, entre ustedes que tienen tanto de mí. Quise escribir un cuento, pero soy de poesía nacida en ese mar que ustedes conservan y yo aún no puedo beber porque un segmento de tiempo me dejó sin él; o de rancho pobre al lado del aljibe en una loma de piedras hasta llegar la casa, Denis y los girasoles; el relojero a la vuelta y a la vuelta las rejas, el charco, el borracho en él y mis puños adentrando las lágimas y la vergüenza, para tragármelas, para que no caigan al suelo; más vale se queden aquí, a germinar en mi sangre, sea en letras, en palabras, en canciones, en cuento... Y me brotó la poesía. Frente a la plaza, la gran casa . Pensé que eran lagartijas, pero no son los ratones que aún viven en el cuento. Creen que el flautista los llevó al palacio para vivir mejor -El flautista se ríe porque se sabe único protagonista del cuento- Toca la flauta y los ratones Lustran sus zapatos. No tiene el trono al final del pasillo, como en los libros, contigua a la entrada está su puerta, a la izquierda, para disimular su inquebrantable derecha. Hace casi diez años los poetas cantaban "Resistencia, que más brillamos cuando estamos juntos" y valió la pena Víctor en la cancha los huesos en Bolivia los pañuelos en los postes y la palabra en el papel. No escuché los aplausos no vi sus ojos entonces sus lágrimas se incrustaron en los míos. Miro la casa y me pregunto dónde están ahora si cantarán lo mismo si se encontrarán resistiendo en la nostalgia o si el imperialismo les habrá ganado otra batalla De regalo desde Artaud León Felipe y Juan Gelman: (Para que resucite la poesía sin importar si ya fue dicho y para que sigan diciendo) A solas con Artaud Presa de la monomanía PREsa de la MonoManía Pre sa de la mo no manía Presa Mono Manía A dos voces Hey! Jude! -también lo dijeron- presa de la monomanía manicónoma
voy a jugarme la vida en tu mar
Paula Fava
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