Roberto Agustín Alfaro
Si tomo por la de la IUD, como para el lado de la Terminal, casi como que se que puede estar ahí, comiéndose las uñas, mirando errante para un lado y para el otro. Aunque ya lo haya hecho cientos de veces, seguro me pregunta el nombre y me pide que se lo escriba o lo garabatea el mismo en un papel que mangueó a algún quiosquero o almacenero amigo, que con gusto se lo dio.
Como para entrar en confianza se va a presentar: "Deshime botella, deshime. Pafumi me dishen a mi" o algún otro apelativo digno de su camaleónica identidad. Roto el hielo me va a llamar: "Pajarito cantor, cafetera o cabeza de galpón" entre tantos. Luego de pedirme alguna monedita para los puchos me va a confesar que solo fuma "jockey shuavesh o chesterfhs" inflando el pecho a lo palomo. Va a llegar el momento del amor y seguramente nombrará a su novia Marta, pero no faltará ocasión para que alguien pase y el le pida, impúdicamente: "Ta linda tu esposa che, me la prestas". Entre risas, sentado
con las piernas cruzadas se hamacará en si mismo, quizás porque es invierno y está en remera o porque es verano y lleva un pulóver o solo porque si.
Musitando apodos, se incorporará animosamente y mientras saluda a todos y todos a el no dejará de moverse, lleno de energía. Quizás pase el camión de residuos y el corra detrás de él, lo ayudarán a subirse a los estribos y se perderán en el horizonte, el camión y detrás saludando airoso: Roberto Agustín Alfaro alias Pitin.
Agradecemos la colaboración para la redacción de Cuny Quevedo. |